La razón
El sector de la cultura, así como aquellos sectores afines a la cultura, tiene unas connotaciones fácticas propias que lo diferencian de otras actividades profesionales. Esa situación ha hecho que el trato legal otorgado a la actividad cultural también sea específico.
Ambas especifidades, la profesional y la legal, han generado en la práctica la necesidad de unos profesionales especializados en ofrecer unos servicios y dar unas respuestas necesarias y a la vez imprescindibles, con el fin de que el sector cultural pueda actuar con garantías de éxito.
